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Monaco

El Gran Premio de Monaco

Paddock 101 · 4 de junio, 2026 · Por Mery Ramírez

Mónaco no se parece a ninguna otra pista del calendario, y sus números lo demuestran.

La clasificación representa prácticamente el 80% de la carrera. Debido a lo estrecho del circuito, adelantar es extremadamente difícil y remontar posiciones resulta casi imposible si no hay lluvia, accidentes o estrategias muy arriesgadas. Históricamente, el piloto que consigue la pole position termina ganando el Gran Premio entre el 45% y el 50% de las veces.

La chicana posterior al túnel es uno de los puntos más espectaculares del trazado. Allí, los monoplazas pasan de alcanzar cerca de 290 km/h a frenar bruscamente hasta unos 75 km/h para tomar la curva. La desaceleración que experimentan los pilotos en ese instante es simplemente brutal.

Por otro lado, el giro de volante más extremo del campeonato se realiza en la famosa Horquilla del Grand Hotel, la curva más lenta de toda la Fórmula 1. Los pilotos deben girar el volante hasta el límite de su capacidad física para completarla. De hecho, Mónaco es el único circuito donde las escuderías modifican específicamente la suspensión delantera para conseguir el ángulo de giro necesario y evitar que los neumáticos se queden sin recorrido en plena curva.


El club de los reyes de Mónaco

Históricamente, estos son los pilotos que han dominado las calles del Principado:

Ayrton Senna - 6 victorias

El monarca absoluto de Mónaco. Cinco de esas victorias llegaron de manera consecutiva entre 1989 y 1993.

Graham Hill - 5 victoria

Su dominio durante los años sesenta le valió el apodo de "Mr. Monaco".

Michael Schumacher - 5 victorias

Empatado con Hill, convirtió las estrategias y la precisión en un arte dentro del Principado.

Alain Prost - 4 victorias

El gran rival de Senna también dejó una huella imborrable en estas calles.

Lewis Hamilton - 3 victorias

El piloto en activo con más triunfos en Mónaco.


La maldición de Charles Leclerc

Durante años, Charles Leclerc pareció estar atrapado en una auténtica maldición en su carrera de casa.

En 2018, cuando corría para Alfa Romeo, sufrió un fallo en los frenos y terminó contra las barreras.

En 2019, ya como piloto de Ferrari, una mala estrategia lo dejó eliminado en la Q1 y posteriormente abandonó la carrera.

En 2021 consiguió la pole position, pero un accidente al final de la clasificación dañó su monoplaza. Al día siguiente, camino a la parrilla de salida, una avería en la caja de cambios le impidió siquiera tomar la partida.

En 2022, partiendo desde la pole, una cuestionable estrategia de Ferrari lo relegó hasta la cuarta posición.

En 2023 solo pudo finalizar sexto.

Finalmente, en 2024, rompió la maldición y consiguió una emotiva victoria frente a su público.

En 2025 volvió a subir al podio terminando en segunda posición.


Un circuito tan bello como frustrante

Actualmente, Mónaco sigue siendo uno de los Grandes Premios más icónicos del calendario. Sin embargo, muchos pilotos reconocen que no es uno de sus favoritos, principalmente por la dificultad para adelantar y la escasez de oportunidades de rebase durante la carrera.


Cuando los autos terminaban en el mar

Mónaco es tan estrecho que, en la salida de la chicana después del túnel, los pilotos circulan a escasos metros del puerto. En la historia de la Fórmula 1, dos pilotos terminaron literalmente en el agua.

Alberto Ascari (1955)

Su Lancia perdió el control, atravesó las barreras y cayó al puerto. El automóvil se hundió, pero Ascari logró salir nadando con apenas una nariz rota.

Paul Hawkins (1965)

Diez años después, el piloto australiano repitió accidentalmente la hazaña. Su Lotus terminó en el agua tras un trompo. Hawkins salió completamente ileso.

Hoy en día, gracias a las enormes medidas de seguridad implementadas en el circuito, resulta prácticamente imposible imaginar una situación similar.


Un Gran Premio "corto"

Mónaco también posee otra particularidad única dentro de la Fórmula 1.

Es el único Gran Premio que no cumple con la distancia mínima reglamentaria de 305 kilómetros. La carrera se disputa sobre 78 vueltas y una distancia aproximada de 260 kilómetros. La razón es simple: debido a la baja velocidad media del circuito, completar los 305 kilómetros haría que la prueba excediera con facilidad el límite máximo de dos horas establecido por el reglamento.